La década de los 2000. Curioso...
¿Alguien ha visto últimamente episodios de la primera temporada de Expediente-X? El otro día estuve viendo el episodio de Eugene Victor Tooms, un señor con la habilidad de alargar su cuerpo gracias a la ingesta de hígados humanos entre periodos de hibernación de 50 años cada. La verdad es que el episodio mola, pero lo que resulta más impactante es la imagen, me explico: Al ver ese episodio caí en la cuenta que estaba rodado en el año 1991, y a pesar de ello sus convenciones estéticas en lo que a moda (Textil), indumentaria o hábitos estilísticos no han variado en demasía en comparación con la época actual, y estamos hablando de una diferencia de 17 años. Ahora, como ejercicio, propongo que recordéis una película llamada "Una bruja adolescente en la universidad", rodada en 1988. Tres años de diferencia. Es la típica comedia juvenil estadounidense sin ningún tipo de fondo pero que cumple perfectamente su misión de pasar la sobremesa del sábado en casa de tus padres sin sobresaltos y con esporádicos lapsos de siesta. Ahora bién, en lo estético... me duele utilizar este término, ya que últimamente a muchos pedantes se les llena demasiado la bocaza al usarlo, pero lo haré: Es "ochentera" a más no poder. Y repito, 3 ños de diferencia con el episodio de Expediente X. ¿Moraleja? Por partes. Primero, los ochenta fueros especiales, para bien o para mal, pero lo fueron. Y segundo, dentro de algunos años cuando recordemos las pintas que llevábamos algun@s en los dosmiles con mallas bajo las minifaldas o crestas a lo futbolista paletosexual (Metrosexual de solarium y gimnasio incapaz de disimular la cara de gañán) sentiremos vergüenza, no lo dudéis.
Pues si, retomando el tema de la década de los años 2000, han dado multitud de momentos para el recurdo, algunos positivos, otros trágicos: La clonación, el 11-S, el muro de Israel, el descubrimiento de agua en Marte... y en temás ya menos trascendentales y más lúdicos, decir que EE.UU. ha hecho el ridículo internacionalmente en baloncesto (Je je je), la proliferación de cadenas locales ha hecho que los programas de cocina florezcan como el acné en el Monsters of Rock, para mi disfrute culinario, y personalmente, comentar que ligo muchiiiiisimo más con 30 años que con 20. Y ya si, por fin, enlazando con el tema musical y el concepto de la jeta, pues el panorama cinematográfico ha dado grandes películas en esta década, de las cuales no voy a hablar. ¿Porqué? Porque voy a hablar de dos pedazo de bodrios importantes, realizados uno en 2002 y otro en 2005.
He escogido estos filmes para mostrar que la realidad tangible no es capaz de competir con un arma de percepción tan poderosa como es la opinión pública, y que más allá del concepto en las operaciones de márketig de conocer que es lo que demanda el público, lo verdaderamente relevante en el objetivo de influir en esa opinión pública es enfocar el mensaje dentro de una adaptación absoluta al medio en lo que a usos y convenciones sociales se refiere estríctamente dentro del lapso temporal correspondiente.
En resumen, que ambas películas fracasaron ante la crítica por una misma razón: Son artificiales. Sus títulos son "Star Wars, Episodio II: El Ataque de los Clones" de George Lucas (2002) y "Princesas" de Fernando Leon de Aranoa (2005). Estamos todos de acuerdo en que son películas superficiales y efectistas con poquito fondo y basadas en la certeza absoluta de su triunfo en taquilla, pero hay una diferencia notable: Una es cine independiente, donde el director ha puesto hasta el último duro a través de su propia compañía creada a través de hacer películas donde también se las apañaba para poner la pasta a través de préstamos chungos y comer patatas y huevos, mientras que la otra es una superproducción llevada a cabo con la ayuda de potentes cadenad de televisión y productoras influyentes.
Y, si, en efecto, os habéis equivocado. No quiero pecar de Fan Die-Hard de la Guerra de las Galaxias, pero es que George Lucas hace cine independientes desde El Imperio Contraataca; con el éxito de La Guerra de las Galaxias adquirió un fondo económico potente que le ha permitido crear su propia compañía, Lucasfilms, ajena al sindicato de Directores y al Hollywood corporativo, por lo que aunque el resultado haya sido en ocasiones muy bueno, o como en el caso que nos ocupa, lamentable, objetivamente y de una manera empírica de acuerdo con la realidad tangible, El Ataque de los Clones es cine independiente, y George Lucas es un señor que aunque haciendo películas cada vez es más zote, es el responsable de que, entre otras cosas relacionadas con la música, hoy en día cualquier grupo de nivel medio pueda sacar un DVD como quien baja a por el pan o cualquier banda de niños sea capaz de grabar un CD en su propio local con un nivel muy superior a producciones millonarias de hace 20 años, pero bueno, la evolución del Edit-Droid y el nacimiento de programas como Cubase o Pro-Tools lo analizaremos otro día.
En el otro lado de la balanza tenemos a Fernando Leon de Aranoa, un niño pijo disfrazado de hippi como bien dice mi adorado crítico cinematográfico Rayo Gamma ( http://www.cinecutre.com/ ).
Es lo que comentaba antes de adaptarse al entorno social en un lapso temporal concreto, a pesar de elaborar un guión que de credibilidad cero. Nadie, ni Sogecable-Sogepaq, ni Telefónica ni Canal+, van a negar todo el dinero que haga falta a una película que trata el tema de la inmigración, la prostitución y el maltrato, aunque el guión haga aguas por todos lados ¿Quien se va a atrever a decir en público que el Rey va desnudo y que el sastre le ha tomado el pelo? Y más cuando el hecho de que el sastre nos ha dado el patrón de un traje que no existe nos va a convertir en héroes, es decir, lo relevante que resulta para una serie de compañías enormemente poderosas el que se asocie su nombre al apoyo a determinadas causas "sociales". Y claro, el amigo Leon de Aranoa, con un bote del tamañó del estadio Maracaná del que chupar como el jeta que es, una superproducción corporativa a la que nadie va a poner a parir porque es "caballito socialmente blanco", y una opinión pública encantadísima con su cine patrio ahpañó de calidad independiente y comprometido socialmente, luchando como un jabato en los cines contra una superproducción de Hollywood como La Venganza de los Sith, también de 2005. A pesar de que, como he dicho antes, George Lucas hace (en el caso que nos ocupa, mal) lo que le da la gana porque pone su dinero, mientras que pijo disfrazado de hippi hace lo que le dice Sogecable y él obedece encantado, no sea que no se pueda forrar.
¿Que porqué estoy escribiendo sobre esto en un blog de Rock & Roll? De momento simplemente recomiendo el visionado del programa "Los conciertos de Radio 3" en la 2, me explico:
El mundo del Rock Duro es un entorno donde triunfa el, digamos, mayor "pijo disfrazado de hippi". Es triste aceptarlo pero es lo que hay, es un mundo superficial donde la imagen y las formas han triunfado sobre el fondo y la esencia. Y no solo me refiero al ya manido tema de la prensa especializada, que como percutores ejecutores de este cambio a mal tienen una gran responsabilidad de la que sentirse avergonzados, no, en esta ocasión el caso es mucho más cercano al músico.
Personalmente opino que hemos llegado a un punto en el que cualquiera con dos dedos de frente y un mínimo de pensamiento crítico estará hasta los mismísimos cojones de tanto revival sesentero-setentero-ochentero, de tanto payaso disfrazado y de tantos terminos estúpidos relativos exclusivamente al "gear" que han acabado significando implícitamente una manera de crear arte para muchos bocazas cuyas mirar terminan en lo estrítamente formal sin tocar para nada el fondo, como son "minimalismo", "vintage", "maximalismo" etc. ¿Donde esta la personalidad de cada individuo? ¿Simplemente se ha perdido? ¿Vivimos en el Gran Hermano de Orwell como borregos atemorizados por el "que diran" omnipresente y vigilante, o más bien en el mundo de Matrix, en letargo y enchufados a la máquina de las corporaciones (Prensa, discográficas...)? Personalmente creo que vivimos en el mundo de Fernando Leon de Aranoa, donde lo verdaderamente importante es ser un "pijo disfrazado de hippi", o bien disfrazado de Danni Filth, Brant Bjork, Izzy Stradlin o Josu Expósito, en el que sí, en ocasiones es verdad que se puede ser un gran artistas y en otros caso un desastre abominable, pero donde el principal factor de criba es el "ser" un ente identificable y clasificable dentro de unos parámetros de supuesta originalidad que en creencia de muchos iluminados de mierda es lo que diferencia al artista del ciudadano medio, pero que según el que esto escribe lo que hace es disipar el proceso de creación artística y de espectáculo audiovsual en favor de factores superficiales como la simple "imagen de marca", a la vez que conseguir que tu padre, que sabe de la vida más que tú por viejo que por zorro, te mire con cara de "el niño me ha salido gilipollas".
Por eso a veces me siento un poco George Lucas en un mundo de Fernandos Leones de Aranoa. Saber que no soy un gran artista (Posiblemente ni siquiera artista) no me libera de mi responsabilidad como persona que de vez en cuando se expone a un público con un alto porcentaje de indivíduos permeables y en fase de formación como personas, como es el sector de población adolescente, y por lo tanto creo que todos tenemos una serie de obligaciones formativas para con esa gente, de tal modo yo no me sentiría con la conciencia tranquila llevando en directo una indumentaria diferente a la que utilizo habitualmente en mi vida cotidiana o utilizando un kit de batería con el que no me sintiese cómodo y no me permitiera expresarme de acuerdo a lo que quiero transmitir. ¿Inconvenientes? Hablemos de "Gear", "Equipo", la herramienta...:
Actualmente mi Kit de batería es un Pearl Masters BRX de 2 bombos, 3 toms y 2 bases más caja, con Rack Pearl de 5 frontales y platos Sabian valorado en un pastón que no quiero ni mencionar.
Después de lo que hemos hablado... ¿Creéis que un niño de papá perroflautero con rastas y una batería barata y destartalada de cuatro piezas tiene derecho a llamarme cualquier cosa despectiva relacionada con el dinero (Por ejemplo, "pijo") porque acaba de venir de meditar de Katmandú? ¿Tengo yo derecho a llamarle no solo niño de papá sino también irresponsable para con el arte, no solo relacionado con las mierdas que hacemos tanto él como yo, sino con los valores decadentes y autofagocitarios que está dando a las nuevas generaciones? Podéis opinar, aunque yo lo tengo bastante clarito.
lunes 23 de junio de 2008
martes 17 de junio de 2008
En casa del herrero... cuchara de palo.
Este Sábado estuve viendo a mis amigos de The Name en la sala Bilborock.
.................
Lógicamente, como persona supuéstamente racional que soy, no creo en el destino. No creo en que mi existencia y mi paso por esta vida se puedan resumir, antes de llegar a su fin o incluso al comienzo, de una manera tan simple como es basarse en la ubicación de los cuerpos astrales, los ciclos de las cosechas o las mierdecillas que sobran en la tacita del cortado (Posos lo llaman). Pero aún así, si creo que cada individuo tiene una función y una utilidad en el mundo.
En lo referente al Rock & Roll, yo enconté mi labor hace un tiempecillo en mi entorno. De un modo básico se trata de ejercer de Pepito Grillo para con la música, adquiriendo paulatina y progresivamente un relativo estatus y respeto como ejecutante (Mitad debido a mis aptitudes, mitad debido a ser un impostor de narices) sin perder mis "cualidades" como Friki y Nerdazo, de tal modo, el hecho de relacionarme con mucha gente y presentarme como un ente superior en lo artístico pero inferior en lo social ayuda a que esas personas mantengan los pies en la tierra.
La verdad es que esto que estoy diciendo puede sonar un poco pedante por mi parte, pero es que cada uno debe saber donde está. Yo tengo claro que soy un instrumentista mediocre con una larga lista de deficiencias y unas pocas virtudes que realmente no son relevantes en mi estilo. Pero es que el Metal está como está, de risa... en definitiva, que ahora mismo yo considero que estoy en el nivel "El que gana todos los años el concurso de tortillas de patata de su barrio". El hecho de ganar el concurso de tortillas implica precisamente eso, el ser un juerguista superviviente de Domingo a la mañana con unas aptitudes culinarias superiores al resto de juerguista supervivientes de Domingo a la mañana. El Rey de los domingueros. ¿Implica eso pericia en los fogones? Prácticamente ninguna, principalmente porque cualquier amatxu del barrio te machaca sin piedad en ese mismo terreno, eso hablando de gente "no pro", que si nos ponemos a hablar de los cocineros de tasca, con el trajín que llevan y el callo que tienen, las comparaciones ya pueden ser devastadoras... como para mirarse en el espejo de los grandes de la cocina ¡JA JA!
Pues eso, aunque me gustaría ser cola de león, ahora mismo soy la cabeza mierdosa de un ratón sucio y lamentable cuya cola supone el 95% de los bateristas de Rock de esta región y mi labor y responsabilidad en la música es que, desde el cariño y la comprensión, ninguno deje de tener los pies en el suelo simplemente por formar parte del ratón que nos atañe.
.................
Hablábamos de labor y destino. Os he expuesto lo que yo considero mi responsabilidad en la música a dia de hoy. Pero es una ocupación social. ¿Que hay de lo musical en sí? Bien, ahora mismo estoy en dos bandas; una, Punto de Mira, grupo de Metal orientado principalmente al Thrash y al Groove Metal. Otra, Medusa 33, más Rock orientado al Metal, ocansionalmente basando el repertorio como tributo a Black Sabbath. También estoy ensayando con Shisha Pangma, banda de Hard Rock, de cara a sustituir puntualmente a su baterista en un bolo al que no puede asistir por compromisos personales.
Estoy realizando estas tareas principalmente por una razón: Me siento a gusto con la gente, realizamos un trabajo de forma eficiente y satisfactoria, y, personalmente, tengo la oportunidad de hacer lo que más me gusta a menudo; Conciertos.
Por eso considero que fué un error ir a ver a The Name este Sábado:
¿Habéis dejado alguna vez a alguna novia? ¿No os ha pasado que, después de un tiempo, te encuntras con ella y opinas que etá preciosa, y no entiendes por qué la dejaste y te la comerías a besos?
Cada uno nace para lo que nace, y no tiene nada que ver con el destino, es simplemente lo que se llama actitud, a pesar de lo que los hijos de puta de los críticos y la prensa especializada puedan decir. Y personalmente tengo que decir que he tenido grandes problemas para adaptarme al Thrash de Punto de Mira, que sigo teniéndolos para realizar interpretaciones totalmente satisfactorias, que soy incapaz de encontrar el Feel a los temas de Black Sabbath y por eso no los hago sonar como deberían, y que esto que acabo de decir es perfectamente aplicable a determinadas composiciones tanto de Medusa como de Shisha Pangma.
Y por eso me sentí como con una exnovia radiante enel concierto de The Name, porque he nacido para tocar Metal Progresivo y en eso si que soy solvente, y en ese estilo si que soy capaz de hacer que los temas respiren y vivan, porque soy felíz haciendo "eso". Pero en fin, tal y como está el tema del metal hoy en día, todo es cuestión de prioridades...
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Lógicamente, como persona supuéstamente racional que soy, no creo en el destino. No creo en que mi existencia y mi paso por esta vida se puedan resumir, antes de llegar a su fin o incluso al comienzo, de una manera tan simple como es basarse en la ubicación de los cuerpos astrales, los ciclos de las cosechas o las mierdecillas que sobran en la tacita del cortado (Posos lo llaman). Pero aún así, si creo que cada individuo tiene una función y una utilidad en el mundo.
En lo referente al Rock & Roll, yo enconté mi labor hace un tiempecillo en mi entorno. De un modo básico se trata de ejercer de Pepito Grillo para con la música, adquiriendo paulatina y progresivamente un relativo estatus y respeto como ejecutante (Mitad debido a mis aptitudes, mitad debido a ser un impostor de narices) sin perder mis "cualidades" como Friki y Nerdazo, de tal modo, el hecho de relacionarme con mucha gente y presentarme como un ente superior en lo artístico pero inferior en lo social ayuda a que esas personas mantengan los pies en la tierra.
La verdad es que esto que estoy diciendo puede sonar un poco pedante por mi parte, pero es que cada uno debe saber donde está. Yo tengo claro que soy un instrumentista mediocre con una larga lista de deficiencias y unas pocas virtudes que realmente no son relevantes en mi estilo. Pero es que el Metal está como está, de risa... en definitiva, que ahora mismo yo considero que estoy en el nivel "El que gana todos los años el concurso de tortillas de patata de su barrio". El hecho de ganar el concurso de tortillas implica precisamente eso, el ser un juerguista superviviente de Domingo a la mañana con unas aptitudes culinarias superiores al resto de juerguista supervivientes de Domingo a la mañana. El Rey de los domingueros. ¿Implica eso pericia en los fogones? Prácticamente ninguna, principalmente porque cualquier amatxu del barrio te machaca sin piedad en ese mismo terreno, eso hablando de gente "no pro", que si nos ponemos a hablar de los cocineros de tasca, con el trajín que llevan y el callo que tienen, las comparaciones ya pueden ser devastadoras... como para mirarse en el espejo de los grandes de la cocina ¡JA JA!
Pues eso, aunque me gustaría ser cola de león, ahora mismo soy la cabeza mierdosa de un ratón sucio y lamentable cuya cola supone el 95% de los bateristas de Rock de esta región y mi labor y responsabilidad en la música es que, desde el cariño y la comprensión, ninguno deje de tener los pies en el suelo simplemente por formar parte del ratón que nos atañe.
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Hablábamos de labor y destino. Os he expuesto lo que yo considero mi responsabilidad en la música a dia de hoy. Pero es una ocupación social. ¿Que hay de lo musical en sí? Bien, ahora mismo estoy en dos bandas; una, Punto de Mira, grupo de Metal orientado principalmente al Thrash y al Groove Metal. Otra, Medusa 33, más Rock orientado al Metal, ocansionalmente basando el repertorio como tributo a Black Sabbath. También estoy ensayando con Shisha Pangma, banda de Hard Rock, de cara a sustituir puntualmente a su baterista en un bolo al que no puede asistir por compromisos personales.
Estoy realizando estas tareas principalmente por una razón: Me siento a gusto con la gente, realizamos un trabajo de forma eficiente y satisfactoria, y, personalmente, tengo la oportunidad de hacer lo que más me gusta a menudo; Conciertos.
Por eso considero que fué un error ir a ver a The Name este Sábado:
¿Habéis dejado alguna vez a alguna novia? ¿No os ha pasado que, después de un tiempo, te encuntras con ella y opinas que etá preciosa, y no entiendes por qué la dejaste y te la comerías a besos?
Cada uno nace para lo que nace, y no tiene nada que ver con el destino, es simplemente lo que se llama actitud, a pesar de lo que los hijos de puta de los críticos y la prensa especializada puedan decir. Y personalmente tengo que decir que he tenido grandes problemas para adaptarme al Thrash de Punto de Mira, que sigo teniéndolos para realizar interpretaciones totalmente satisfactorias, que soy incapaz de encontrar el Feel a los temas de Black Sabbath y por eso no los hago sonar como deberían, y que esto que acabo de decir es perfectamente aplicable a determinadas composiciones tanto de Medusa como de Shisha Pangma.
Y por eso me sentí como con una exnovia radiante enel concierto de The Name, porque he nacido para tocar Metal Progresivo y en eso si que soy solvente, y en ese estilo si que soy capaz de hacer que los temas respiren y vivan, porque soy felíz haciendo "eso". Pero en fin, tal y como está el tema del metal hoy en día, todo es cuestión de prioridades...
sábado 31 de mayo de 2008
Yoda´s theme
Me jode haberme equivocado en mis previsiones. Sobre todo porque, como siempre, mi amigo Juan Carlos Viso ha tenido razón. Y por eso me duele más, porque ha tenido que acertar un puñetero árbitro. Aún así soy feliz. Inmensamente feliz.
Hoy no voy a hablar de Rock & Roll, principalmente porque en el mundo de mis aficiones y momentos de esparcimiento hay algo mucho más importante. Está bien que sea baterista. Está bien que me haya gastado una millonada en una magnífica batería y que haya invertido miles de horas de ilusiones y penurias en mejorar como instrumentista y como músico. Está bien que haya compartido miles de momentos magníficos alrededor del Rock como forma de vida y haya conocido gente maravillosa a través de ello.
Pero dentro del mundo de mi esparcimiento, por encima de cualquier otra cosa, Yo, Jorge Cobelo Luja...
... soy jugador de baloncesto.
Y por es, hoy, 31 de mayo de 2008, soy feliz.
Emulando a Rugter Hauer en Blade Runner, diré que he visto de todo. Me ha tocado vivier la era de la transición, en la cual los Europeos y los Africanos por fin hemos dado un paso adelante. He visto jugar a Larry Bird y Magic Johnson. He visto a Dios pasar de ser el saltimbanqui de los Chicago Bulls a ser el jugador más maravilloso que ha pisado la faz de este planeta. He vivido la "era del basquet", con jugadores tan magníficos como Dino Meneghin, Clyde Drexler, Charles Barkley, Arvidas Sabonis, Karl Malone y John Stockton, Juan Antonio Corbalan, Tony Kukoc, concursos de triples y mates, madrugones para ver partidos, la olimpiada de L.A,. la de Barna, mundiales... he vivido la explosión del basquet internacional.
Sigo llorando cada 7 de junio.
Y, por supuesto, cuando esta mañana he llegado de juerga y he visto el resultado del Pistons-Celtics, también he llorado, de hecho ahora mismo lomestoy haciendo.
Este año hay final de la NBA. llevaban 21 años sin haber final de la NBA, lo cual es mucho tiempo sin final, je je. Y este año, por fin, la tenemos.
...............................
Es una sensación extraña la de la final de la NBA este año. Lo digo porque, personalmente, soy más Celtic que el puto San Patricio. Lo que pasa es que este año estoy con los Lakers. Y no solo es porque esté Pau, que también. El tema es que los Celtics a día de hoy son uno de esos poquísimos equipos en la NBA que viven en el pasado y no tienen jugadores "internacionales", como llaman a los extranjeros en U.S.A. La gente que me conoce sabe que soy un defensor a ultranza del baloncesto FIBA, especialmente del que se hace en el mediterráneo, ya sabéis, la zona del mar Adriático, la parte desde Gibraltar a la costa Azul, Grecia... y por eso este año voy con los Lakers. Los de L.A. son un equipo que, como salta a la vista, depende de ese genio que es Kobe Bryant, pero sin gente como Didier Ilunga Mbenga, Vladimir Radmanovic, Ronnie Turiaf, Sasha Vujacic o, sobre todo, Pau Gasol, no estarían jugando estas finales. Y por eso me siento en plan "¿A quien queires más, a papá o a mamá?". Pero bueno, lo que debemos hacer es disfrutar de estas finales y dejarnos de txorradas.
Para terminar, os emplazo a todos los que podáis leer esto que intentéis por lo menos ver algún partido y disfrutéis del basquet, que, como he dicho, es un juego maravilloso, realmente merece la pena. Y sobre todo porque lo de este año es una puta efeméride, más que nada para que en un futuro lo podáis contar. En serio, vedlo.
Hoy no voy a hablar de Rock & Roll, principalmente porque en el mundo de mis aficiones y momentos de esparcimiento hay algo mucho más importante. Está bien que sea baterista. Está bien que me haya gastado una millonada en una magnífica batería y que haya invertido miles de horas de ilusiones y penurias en mejorar como instrumentista y como músico. Está bien que haya compartido miles de momentos magníficos alrededor del Rock como forma de vida y haya conocido gente maravillosa a través de ello.
Pero dentro del mundo de mi esparcimiento, por encima de cualquier otra cosa, Yo, Jorge Cobelo Luja...
... soy jugador de baloncesto.
Y por es, hoy, 31 de mayo de 2008, soy feliz.
Emulando a Rugter Hauer en Blade Runner, diré que he visto de todo. Me ha tocado vivier la era de la transición, en la cual los Europeos y los Africanos por fin hemos dado un paso adelante. He visto jugar a Larry Bird y Magic Johnson. He visto a Dios pasar de ser el saltimbanqui de los Chicago Bulls a ser el jugador más maravilloso que ha pisado la faz de este planeta. He vivido la "era del basquet", con jugadores tan magníficos como Dino Meneghin, Clyde Drexler, Charles Barkley, Arvidas Sabonis, Karl Malone y John Stockton, Juan Antonio Corbalan, Tony Kukoc, concursos de triples y mates, madrugones para ver partidos, la olimpiada de L.A,. la de Barna, mundiales... he vivido la explosión del basquet internacional.
Sigo llorando cada 7 de junio.
Y, por supuesto, cuando esta mañana he llegado de juerga y he visto el resultado del Pistons-Celtics, también he llorado, de hecho ahora mismo lomestoy haciendo.
Este año hay final de la NBA. llevaban 21 años sin haber final de la NBA, lo cual es mucho tiempo sin final, je je. Y este año, por fin, la tenemos.
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Es una sensación extraña la de la final de la NBA este año. Lo digo porque, personalmente, soy más Celtic que el puto San Patricio. Lo que pasa es que este año estoy con los Lakers. Y no solo es porque esté Pau, que también. El tema es que los Celtics a día de hoy son uno de esos poquísimos equipos en la NBA que viven en el pasado y no tienen jugadores "internacionales", como llaman a los extranjeros en U.S.A. La gente que me conoce sabe que soy un defensor a ultranza del baloncesto FIBA, especialmente del que se hace en el mediterráneo, ya sabéis, la zona del mar Adriático, la parte desde Gibraltar a la costa Azul, Grecia... y por eso este año voy con los Lakers. Los de L.A. son un equipo que, como salta a la vista, depende de ese genio que es Kobe Bryant, pero sin gente como Didier Ilunga Mbenga, Vladimir Radmanovic, Ronnie Turiaf, Sasha Vujacic o, sobre todo, Pau Gasol, no estarían jugando estas finales. Y por eso me siento en plan "¿A quien queires más, a papá o a mamá?". Pero bueno, lo que debemos hacer es disfrutar de estas finales y dejarnos de txorradas.
Para terminar, os emplazo a todos los que podáis leer esto que intentéis por lo menos ver algún partido y disfrutéis del basquet, que, como he dicho, es un juego maravilloso, realmente merece la pena. Y sobre todo porque lo de este año es una puta efeméride, más que nada para que en un futuro lo podáis contar. En serio, vedlo.
jueves 29 de mayo de 2008
El Ejercito de los 6 Monos
Es muy jodido eso del Burka. Ser obligada a ver pasar la vida a traves de una rejilla bajo amenaza de muerte y por imperativo divino no le hace gracia a nadie, pero bueno, es la paradoja del Islam, un credo que en el momento de su aparición sorprendió por rompedor desde el punto de vista de la igualdad, tanto en el plano social como de género, pero que vive un estancamiento de 1.500 años por el afán de control de sus rectores (Afán de control totalmente interesado, todo hay que decirlo). De todos modos, las opiniones como la que acabo de escribir, en boca de un occidental son cuando menos demagógicas. Conviene recordar que la iglesia católica fue creada por el "inventor " de conceptos como la intifada, el socialismo, el comunismo o el feminismo, y a pesar de ello se ha convertido en el más reconocible símbolo internacional del fascismo, la extrema derecha y la opresión política de pocos poderosos sobre muchos débiles, a causa del afan de sus rectores por bla, bla, bla... Conviene recordar así mismo que la religión judeo-cristiana no es más que la escisión en rebeldía, a cargo de un profetilla, de otro credo igual o más poderso, con un peso específico tan brutal en la economía mundial que los hace ser capaces de olvidar las aberraciones que se cometieron sobre ellos (en gran parte responsabilidad de su propios rectores, que bla, bla, bla...) para pasar a cometerlas ellos mismos. Y del mismo modo que el cristianismo es un "pues ahora agarro y me voy", la escisión que de el se produjo no deja de ser la rabieta de un Rey putero y malcriado que ha conseguido que un conflicto territorial sin mucha miga (1 isla = 1 nación, así de fácil) se haya alargado innecesariamente cientos de años. Evidentemente los occidentales, al igual que los Hindús, al igual que los oportunistas que hacen su propia e interesada interpretación del Budismo (La gran mayoría, je je), al igual que los pijos ricachones que se meten en religiones donde pijos muy ricachones les chupan el dinero a pijos menos ricachones como los cienciologistas o los satánicos (Si, el satanismo, a parte de una gilipollez tanto primigeniamente como el las interpretaciones banales que se le dan hoy en día, es una paja mental para pijos), al igual que muchos otros casos que olvido, los occidentales tenemos mucho que callar, y más a la hora de meternos con otras sociedades basadas en credos estúpidos al igual que la nuestra.
Pero como si no lo hago se me va al traste mi metáfora rockera de hoy, a riesgo de caer en la demagogia continúo con el tema Burka. A partir de ahora cuando hable de religión me estaré refiriendo a todos los credos del mundo como una única lacra. Bién, pues tengo que decir una cosa, la subyugación de la mujer es la mayor aberración causada por la religión global e históricamente, ya que supone una manera de tener sometida y esclavizada a más de la mitad de la población con lo que esto supone; lógicamente esto es algo positivo para el jeta de turno que maneja el cotarro aunque, por lógica, totálmente negativo para el desarollo de la sociedad. Pero desde el punto de vista cronológico la dicotomía se magnifica, es decir, supone un beneficio para el lider religioso de manera inmediata, pero los perjuicios sociales no solo se producen instantáneamente sino que sus secuelas se van multiplicando exponenciálmente a lo largo del tiempo. De este modo, a largo plazo el progreso social, cultural y tecnológico no solo se va ralentizando, sino que se va minando y pudriendo por dentro, dando lugar a un "avance recesivo", si se me premite sociológicamente la expresión.
Bueno, como dijo Florentino Pérez, quitémosle hierro al asunto y hablemos de Rock & Roll.
Obviando las insalvables diferencias en cuanto a gravedad y relevancia, en el mundo de la música popular contemporánea pasa algo parecido, pero en lugar de un burka, el sector socialmente oprimido y de cuya liberación depende el progreso tiene en su contra un icono igualmente impactante y poderoso: La Guitarra Eléctrica (Esa imagen de una Strato colgada de la pared de un Hard Rock café, ay ay ay....)
¿Porqué digo esto? Pues porque para mí y para cualquiera con un mínimo de respeto y sensibilidad por lo que realmente representa la música Rock, el hecho de que la guitarra eléctrica sea considerada el instrumento relevante y preponderante del género es una absoluta aberración, y no solo eso, es una aberración que basada en el ostracismo del resto de componentes fundamentales ha generado un "avance regresivo" que ha desembocado en la situación en que hoy en día nos encontramos. Yo no puedo hablar de la pequeña élite de los profesionales, ya que es un mundo que desgraciadamente desconozco, pero sí que puedo pronunciarme acerca del los entresíjos del Rock amateur, y con MUCHIIIIIISIMO conocimiento de causa, y lo principal que debo decir es lo siguiente:
La tiranía de la guitarra que estamos viviendo está matando la calidad en el Rock de base. Así de claro.
Por supuesto, al margen de la capacidad compositiva y de ejecución del guitarrista medio, que puede ser mejor o peor y no voy a entrar a valorar, el principal foco de mis iras es la casta de Técnicos-Productores-Ingenieros por un lado, y por otro esos seres que deberían ser exterminados llamados arreglistas, pero con estos caraduras ya me meteré en otra ocasión.
Según mi paracer, en lo que respecta a la busqueda de un sonido global de banda satisfactorio, profesional y agradable al oído dentro de los parámetros de agrado del Rock, el porcentaje de relevancia de cada instrumento vendría a ser el siguiente:
Voz: 80%
Batería e instrumentos "periféricos" (Teclado, vientos): 11%
Bajo: 8%
Guitarras: 2%
De tal modo deducimos que sin voz no hay canciones, sin batería no hay Rock & Roll, sin bajo no hay música, y sin guitarras... pues no hay guitarras y punto.
En este momento me veo obligado a realizar una puntualización: Con relevancia no me estoy refiriendo a niniedades superficiales como volúmen, presencia etc... me estoy refiriendo simplemente a trabajo y dedicación por parte del responsable que tanto en un directo (Sobre todo) como en un estudio está al cargo de que el sonido sea simplemente bueno. De acuerdo con los estándares contemporaneos de sonido en el Rock y sus variantes, conseguir un sonido digno o incluso brillante de guitarra no alberga una gran complicación, a pesar de lo que muchos caras opinen que sí. En cambio, conseguir un mínimo aceptable de sonido de voz, batería o bajo, y con esto me refiero a conseguir un equilibrio satisfactoria entre volumen y presencia en la voz o en los picos de agudos y graves en bombo(s), toms y bajo, así como en otras "peculiaridades de producción" es un trabajo mucho más meticuloso. Como es lógico, por parte de un técnico, especialmente de directo, es muy fácil venderle la moto a un grupo de que el sonido de caja o bajo es muy setentero cuando suena a chicharrila, o engañar en el estudio a unos niñatos con que "estos bombos disparados y la voz con el volumen "en Murcia" están mucho mejor" (Aunque en muchos casos vista la calidad de los ejecutante es hasta mejor. Pero eso es algo que solo se demuestra tocando y los prejuicios de los putos técnicos están ahí).
Como punto de autocrítica debo decir que los guitarristas siguen siendo la principal fuerza compositiva en el Rock debido a las posibilidades del instrumento en ese campo, es algo innegable, pero del mismo modo en que de un tiempo a esta parte se ha relegado a un segundo plano a una fuerza creativa con un potencial mucho mayor que la guitarra como es la VOZ, cuando la lógica dice todo lo cantrario, va siendo hora que los guitarristas comiencen a subsanar ese tipo de errores históricos y empiecen a darse cuenta que en términos de SONIDO, a día de hoy, son un instrumento totálmente secundario.
Sin más.
Y ahora enlazando con el tema del Burka. Para mí hombres y mujeres son iguales, y cualquier tipo de reivindicación de superioridad por parte de cualquiera de ambos géneros me parece una estupidez. Sin embargo, aunque no lo comparto, respeto que haya asociaciones feministas que traten de promulgar una teórica superioridad femenina, no porque pueda creer en ello, sino porque entiendo que siglos de opresión social puedan generar un legítimo resentimiento y sentimiento de agesividad.
Desde ese ángulo del prisma, SI me puedo declarar un feminista del Rock, o mejor dicho...
MILITANTE POR LOS DERECHOS DE LOS INSTRUMENTOS OPRIMIDOS POR LOS ESTANDARES SOCIALES PRO-GUITARRISTICOS.
He dicho, y polémica habemus.
P.D.: ¿Ves como si que conozco la diferencia entre perjuicio y prejuicio, Inma? Je je.
Pero como si no lo hago se me va al traste mi metáfora rockera de hoy, a riesgo de caer en la demagogia continúo con el tema Burka. A partir de ahora cuando hable de religión me estaré refiriendo a todos los credos del mundo como una única lacra. Bién, pues tengo que decir una cosa, la subyugación de la mujer es la mayor aberración causada por la religión global e históricamente, ya que supone una manera de tener sometida y esclavizada a más de la mitad de la población con lo que esto supone; lógicamente esto es algo positivo para el jeta de turno que maneja el cotarro aunque, por lógica, totálmente negativo para el desarollo de la sociedad. Pero desde el punto de vista cronológico la dicotomía se magnifica, es decir, supone un beneficio para el lider religioso de manera inmediata, pero los perjuicios sociales no solo se producen instantáneamente sino que sus secuelas se van multiplicando exponenciálmente a lo largo del tiempo. De este modo, a largo plazo el progreso social, cultural y tecnológico no solo se va ralentizando, sino que se va minando y pudriendo por dentro, dando lugar a un "avance recesivo", si se me premite sociológicamente la expresión.
Bueno, como dijo Florentino Pérez, quitémosle hierro al asunto y hablemos de Rock & Roll.
Obviando las insalvables diferencias en cuanto a gravedad y relevancia, en el mundo de la música popular contemporánea pasa algo parecido, pero en lugar de un burka, el sector socialmente oprimido y de cuya liberación depende el progreso tiene en su contra un icono igualmente impactante y poderoso: La Guitarra Eléctrica (Esa imagen de una Strato colgada de la pared de un Hard Rock café, ay ay ay....)
¿Porqué digo esto? Pues porque para mí y para cualquiera con un mínimo de respeto y sensibilidad por lo que realmente representa la música Rock, el hecho de que la guitarra eléctrica sea considerada el instrumento relevante y preponderante del género es una absoluta aberración, y no solo eso, es una aberración que basada en el ostracismo del resto de componentes fundamentales ha generado un "avance regresivo" que ha desembocado en la situación en que hoy en día nos encontramos. Yo no puedo hablar de la pequeña élite de los profesionales, ya que es un mundo que desgraciadamente desconozco, pero sí que puedo pronunciarme acerca del los entresíjos del Rock amateur, y con MUCHIIIIIISIMO conocimiento de causa, y lo principal que debo decir es lo siguiente:
La tiranía de la guitarra que estamos viviendo está matando la calidad en el Rock de base. Así de claro.
Por supuesto, al margen de la capacidad compositiva y de ejecución del guitarrista medio, que puede ser mejor o peor y no voy a entrar a valorar, el principal foco de mis iras es la casta de Técnicos-Productores-Ingenieros por un lado, y por otro esos seres que deberían ser exterminados llamados arreglistas, pero con estos caraduras ya me meteré en otra ocasión.
Según mi paracer, en lo que respecta a la busqueda de un sonido global de banda satisfactorio, profesional y agradable al oído dentro de los parámetros de agrado del Rock, el porcentaje de relevancia de cada instrumento vendría a ser el siguiente:
Voz: 80%
Batería e instrumentos "periféricos" (Teclado, vientos): 11%
Bajo: 8%
Guitarras: 2%
De tal modo deducimos que sin voz no hay canciones, sin batería no hay Rock & Roll, sin bajo no hay música, y sin guitarras... pues no hay guitarras y punto.
En este momento me veo obligado a realizar una puntualización: Con relevancia no me estoy refiriendo a niniedades superficiales como volúmen, presencia etc... me estoy refiriendo simplemente a trabajo y dedicación por parte del responsable que tanto en un directo (Sobre todo) como en un estudio está al cargo de que el sonido sea simplemente bueno. De acuerdo con los estándares contemporaneos de sonido en el Rock y sus variantes, conseguir un sonido digno o incluso brillante de guitarra no alberga una gran complicación, a pesar de lo que muchos caras opinen que sí. En cambio, conseguir un mínimo aceptable de sonido de voz, batería o bajo, y con esto me refiero a conseguir un equilibrio satisfactoria entre volumen y presencia en la voz o en los picos de agudos y graves en bombo(s), toms y bajo, así como en otras "peculiaridades de producción" es un trabajo mucho más meticuloso. Como es lógico, por parte de un técnico, especialmente de directo, es muy fácil venderle la moto a un grupo de que el sonido de caja o bajo es muy setentero cuando suena a chicharrila, o engañar en el estudio a unos niñatos con que "estos bombos disparados y la voz con el volumen "en Murcia" están mucho mejor" (Aunque en muchos casos vista la calidad de los ejecutante es hasta mejor. Pero eso es algo que solo se demuestra tocando y los prejuicios de los putos técnicos están ahí).
Como punto de autocrítica debo decir que los guitarristas siguen siendo la principal fuerza compositiva en el Rock debido a las posibilidades del instrumento en ese campo, es algo innegable, pero del mismo modo en que de un tiempo a esta parte se ha relegado a un segundo plano a una fuerza creativa con un potencial mucho mayor que la guitarra como es la VOZ, cuando la lógica dice todo lo cantrario, va siendo hora que los guitarristas comiencen a subsanar ese tipo de errores históricos y empiecen a darse cuenta que en términos de SONIDO, a día de hoy, son un instrumento totálmente secundario.
Sin más.
Y ahora enlazando con el tema del Burka. Para mí hombres y mujeres son iguales, y cualquier tipo de reivindicación de superioridad por parte de cualquiera de ambos géneros me parece una estupidez. Sin embargo, aunque no lo comparto, respeto que haya asociaciones feministas que traten de promulgar una teórica superioridad femenina, no porque pueda creer en ello, sino porque entiendo que siglos de opresión social puedan generar un legítimo resentimiento y sentimiento de agesividad.
Desde ese ángulo del prisma, SI me puedo declarar un feminista del Rock, o mejor dicho...
MILITANTE POR LOS DERECHOS DE LOS INSTRUMENTOS OPRIMIDOS POR LOS ESTANDARES SOCIALES PRO-GUITARRISTICOS.
He dicho, y polémica habemus.
P.D.: ¿Ves como si que conozco la diferencia entre perjuicio y prejuicio, Inma? Je je.
viernes 25 de abril de 2008
Culpable!!!!!
Hola amiguitos, tras una larga espera cortesía de ya.com, vuelvo a tener conexión a internet, por lo tanto, un saludo a la parroquia (¡Otro para tí, Patricia!)
Al tema. Es sabido que las letras de todos y cada uno de los grupos de este planeta pretenden transmitir un mensaje, ya sea elaborado, banal, o simplemente el de "no me apetece currarme una letra con fundamento". En definitiva, es la ley del proceso de la comunicación, y si un emisor encuentra un receptor, es indiferente que el mensaje sea una genialidad lírica o una gamberrada, el mensaje existe, y punto.
No temáis, no voy a entrar a realizar una defensa a ultranza del humor en el rock & roll, ya que creo que es una postura por un lado personal mía y por otro subjetiva. Simplemente estoy tratando de llegar a la introducción al concepto que hoy nos va a ocupar. Y en este preciso momento estoy pensando en el tema "La culpa de todo la tiene Yoko Ono" de Def Con Dos. Nunca he sido muy partidario de la ideosincrasia de esa banda, pero hay que reconocer que con joyitas como "Los muertos del Rock" o la que acabo de mencionar, en el tema letras dan en el clavo. Y de eso voy a hablar hoy, del pecado y la culpa de Yoko Ono.
..................
Siempre se ha hablado mucho sobre la muerte del Rock; decir que "está muerto" siempre ha sido un recurso muy cool, tanto desde el punto de vista rompedor y transgresor como desde el lado conservador y victimista. Evidentemente el Rock como género musical sobrevive al estilo mileurista, es decir, de seguir las cosas como a día de hoy, nunca llegará a poseer una mansión en los mass media pero tampoco se va a morir de hambre en el underground más piojoso. Clase media obrera, que se llama, y eso es algo que está bien, significa que todo este tinglado ha llegado a su madurez como parte del subconsciente colectivo de la cultura popular; escuchar un tema interpretado por guitarras, bajo, batería y voz es algo tan cotidiano como bajar a por el pan o comerse un pintxo de tortilla de patata. Pero, en cierto modo, decir que el Rock & Roll está muerto puede tener algo de sentido filosófico. Y si hay que poner fecha a esa muerte metafórica, yo lo tengo muy claro: El día que John Lennon conoció a Yoko Ono.
En contra de lo que opinan los geniales redactores de Cinecutre o Viruete, señalando con su dedo acusador a Welma, la secundaria de Scooby Doo, no temo equivocarme al decir que Yoko Ono es la primera Gafapasta de la historia, no por imagen o "periféricos" (Perdón por la Geekada), sino por conducta y mensaje.
Yoko Ono acabó con el mensaje del Rock primigenio, aquel cuya rebeldía radicaba en no reivindicar nada y simplemente pasarlo bien. Como he dicho en otras ocasiones, les dió por disfrazarse de moteros, pero no hubiera sido extraño que a todos aquellos pioneros les hubiera dado por vestirse de bailarinas de can-can, la cuestión era dar la nota y echar unas risas haciendo música. Concluyendo, Yoko Ono acabó de un plumazo con el mensaje de gente como Chuck Berry, el de la labor de grandes instrumentistas y músicos realizando "arte fácil" para divertirse y divertir, para desatar el "mensaje gafapasta", el de gente sin talento haciendo "arte difícil" para reivindicarse como artistas.
En este momento me está costando expresarme un poco, pero desde mi punto de vista, Yoko Ono es responsable de muchos de los males que asolan el Rock en la actualidad desde sus propias entrañas, ya que ella fue quien abrió la "Caja de Gafapandora". Por ello, cada vez que un blackmetalero quema una iglesia artísticamente admirable en escandinavia, cada vez que un rapero tirotea a un miembro de una banda rival o un emo se sube a la azotea de un instituto con un M-16 en U.S.A., cada vez que una manada de über-manolos apalea a un subsahariano de origen masai en el metro de Valencia pensando en las letras de Estandarte 88 y alegando la superioridad de su raza (Lo cual tiene guasa, menuda "superioridad"...) , encuentro el sello de la obra de Yoko Ono.
Para terminar, Yoko Ono es culpable de la muerte filosófica del Rock, una especie de muerte cerebral que representa el fin de la inocencia de esta maravillosa forma de ver la música popular. La aparición de esta señora en la escena del famoseo Rockero supuso el comienzo de una era en la que la imagen pública de un ejecutante fuera del escenario o el ámbito de composición es tan importante o más que su capacidad de crear y entretener.
Como decían los Def Con Dos, La culpa de todo la tiene Yoko Ono, primera gafapasta.
Al tema. Es sabido que las letras de todos y cada uno de los grupos de este planeta pretenden transmitir un mensaje, ya sea elaborado, banal, o simplemente el de "no me apetece currarme una letra con fundamento". En definitiva, es la ley del proceso de la comunicación, y si un emisor encuentra un receptor, es indiferente que el mensaje sea una genialidad lírica o una gamberrada, el mensaje existe, y punto.
No temáis, no voy a entrar a realizar una defensa a ultranza del humor en el rock & roll, ya que creo que es una postura por un lado personal mía y por otro subjetiva. Simplemente estoy tratando de llegar a la introducción al concepto que hoy nos va a ocupar. Y en este preciso momento estoy pensando en el tema "La culpa de todo la tiene Yoko Ono" de Def Con Dos. Nunca he sido muy partidario de la ideosincrasia de esa banda, pero hay que reconocer que con joyitas como "Los muertos del Rock" o la que acabo de mencionar, en el tema letras dan en el clavo. Y de eso voy a hablar hoy, del pecado y la culpa de Yoko Ono.
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Siempre se ha hablado mucho sobre la muerte del Rock; decir que "está muerto" siempre ha sido un recurso muy cool, tanto desde el punto de vista rompedor y transgresor como desde el lado conservador y victimista. Evidentemente el Rock como género musical sobrevive al estilo mileurista, es decir, de seguir las cosas como a día de hoy, nunca llegará a poseer una mansión en los mass media pero tampoco se va a morir de hambre en el underground más piojoso. Clase media obrera, que se llama, y eso es algo que está bien, significa que todo este tinglado ha llegado a su madurez como parte del subconsciente colectivo de la cultura popular; escuchar un tema interpretado por guitarras, bajo, batería y voz es algo tan cotidiano como bajar a por el pan o comerse un pintxo de tortilla de patata. Pero, en cierto modo, decir que el Rock & Roll está muerto puede tener algo de sentido filosófico. Y si hay que poner fecha a esa muerte metafórica, yo lo tengo muy claro: El día que John Lennon conoció a Yoko Ono.
En contra de lo que opinan los geniales redactores de Cinecutre o Viruete, señalando con su dedo acusador a Welma, la secundaria de Scooby Doo, no temo equivocarme al decir que Yoko Ono es la primera Gafapasta de la historia, no por imagen o "periféricos" (Perdón por la Geekada), sino por conducta y mensaje.
Yoko Ono acabó con el mensaje del Rock primigenio, aquel cuya rebeldía radicaba en no reivindicar nada y simplemente pasarlo bien. Como he dicho en otras ocasiones, les dió por disfrazarse de moteros, pero no hubiera sido extraño que a todos aquellos pioneros les hubiera dado por vestirse de bailarinas de can-can, la cuestión era dar la nota y echar unas risas haciendo música. Concluyendo, Yoko Ono acabó de un plumazo con el mensaje de gente como Chuck Berry, el de la labor de grandes instrumentistas y músicos realizando "arte fácil" para divertirse y divertir, para desatar el "mensaje gafapasta", el de gente sin talento haciendo "arte difícil" para reivindicarse como artistas.
En este momento me está costando expresarme un poco, pero desde mi punto de vista, Yoko Ono es responsable de muchos de los males que asolan el Rock en la actualidad desde sus propias entrañas, ya que ella fue quien abrió la "Caja de Gafapandora". Por ello, cada vez que un blackmetalero quema una iglesia artísticamente admirable en escandinavia, cada vez que un rapero tirotea a un miembro de una banda rival o un emo se sube a la azotea de un instituto con un M-16 en U.S.A., cada vez que una manada de über-manolos apalea a un subsahariano de origen masai en el metro de Valencia pensando en las letras de Estandarte 88 y alegando la superioridad de su raza (Lo cual tiene guasa, menuda "superioridad"...) , encuentro el sello de la obra de Yoko Ono.
Para terminar, Yoko Ono es culpable de la muerte filosófica del Rock, una especie de muerte cerebral que representa el fin de la inocencia de esta maravillosa forma de ver la música popular. La aparición de esta señora en la escena del famoseo Rockero supuso el comienzo de una era en la que la imagen pública de un ejecutante fuera del escenario o el ámbito de composición es tan importante o más que su capacidad de crear y entretener.
Como decían los Def Con Dos, La culpa de todo la tiene Yoko Ono, primera gafapasta.
viernes 29 de febrero de 2008
Los 10 mejores
Merece la pena que veáis esto. Andaba enredando en el foro de Batacas.com, y he entrado en un post cuyo título es "Los 10 mejores bateristas". Evidentemente, no se puede hacer una lista con 10 elegidos en una disciplina tan heterogénea como es, por ejemplo, la batería, al igual que cualquier actividad relacionada con el arte de la música. Pero claro, hoy tengo el día chistoso, será porque es viernes, y esto es lo que he posteado:
Extracto del foro de batacas.com:
Pues yo voy a nombrar a los más grandes, y porqué:
Ringo Starr: Perpetró la película "Caveman" (Buscadlo en Youtube), lo cual es insuperable desde cualquier punto de vista.
Alex Gonzalez: Toca Metal (y lo que le sale de la txorra) en un grupo de moñadas que sale en los 40 principales, eso es jeta!
Fab Moretti: Es el novio de la niña de ET (Drew Barrimore), que por muy buena y muy jincable que esté, sigue siendo "la niña de ET".
Vinnie Paul Abbot: Los Rockstars tienen problemas de alcohol, sexo o drogas. Vinnie tiene gota, lo cual no es muy glamuroso, pero mola más.
Thomas Lang: Se parece a Darek, el de la Obregón. Por mucho que te entusiasme el "creative control", NO LE ENSEÑES ESE VIDEO A TU NOVIA!!!
Yael: La primera mujer en tocar la batería sin que parezca que el intrumento le acaba de pegar una patada en la espinilla.
John Bonham: Murió ahogado con su propio vómito.
Eric Childs: Murió ahogado con el vómito de otro.
Tommy Lee: El puto amo, se calzó a Pamela Anderson, lo grabó en video y lo editó para que todos lo viésemos. ¡Aupa ahí, campeón!
Txus "Di´Felatio" Harnandez: Ha conseguido hacer creer a millones de personas que A: Toca la batería, y B: En un grupo de Rock
.... y en el número 11...
John "Bermuda" Swartz: El hombre cuyo trabajo es el sueño de mi vida: Tocar la Batería en la banda de "Weird" Al Yankovic.
............................
La verdad es que no tiene desperdicio la lista, hay que tomarse las cosas con humor, si...
Extracto del foro de batacas.com:
Pues yo voy a nombrar a los más grandes, y porqué:
Ringo Starr: Perpetró la película "Caveman" (Buscadlo en Youtube), lo cual es insuperable desde cualquier punto de vista.
Alex Gonzalez: Toca Metal (y lo que le sale de la txorra) en un grupo de moñadas que sale en los 40 principales, eso es jeta!
Fab Moretti: Es el novio de la niña de ET (Drew Barrimore), que por muy buena y muy jincable que esté, sigue siendo "la niña de ET".
Vinnie Paul Abbot: Los Rockstars tienen problemas de alcohol, sexo o drogas. Vinnie tiene gota, lo cual no es muy glamuroso, pero mola más.
Thomas Lang: Se parece a Darek, el de la Obregón. Por mucho que te entusiasme el "creative control", NO LE ENSEÑES ESE VIDEO A TU NOVIA!!!
Yael: La primera mujer en tocar la batería sin que parezca que el intrumento le acaba de pegar una patada en la espinilla.
John Bonham: Murió ahogado con su propio vómito.
Eric Childs: Murió ahogado con el vómito de otro.
Tommy Lee: El puto amo, se calzó a Pamela Anderson, lo grabó en video y lo editó para que todos lo viésemos. ¡Aupa ahí, campeón!
Txus "Di´Felatio" Harnandez: Ha conseguido hacer creer a millones de personas que A: Toca la batería, y B: En un grupo de Rock
.... y en el número 11...
John "Bermuda" Swartz: El hombre cuyo trabajo es el sueño de mi vida: Tocar la Batería en la banda de "Weird" Al Yankovic.
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La verdad es que no tiene desperdicio la lista, hay que tomarse las cosas con humor, si...
Sociopsicología del instrumento
Antes que nada, un aviso:
ESTE POST VA A SER UNA BRASA DE LAS IMPORTANTES, pensad en una etapa Toledo - Valladolid de la Vuelta Ciclista a España o en un documental sobre guepardos cazando gacelas de Thompson. Pues eso, el que avisa...
Hay algo que he dejado claro en numerosas ocasiones y, aunque parezca una perogrullada, es necesario recordarlo de vez en cuando: El Rock & Roll, pese a lo que mucha gente pretenda hacernos creer, es Música. Una vez dicho esto, y obviando el hecho que la música es ejecutada por músicos utilizando para ello instrumentos musicales, he de recordar que como género musical en si, el Rock & Roll goza de una serie de peculiaridades que lo convierten, como acabo de decir, en un género particular y diferenciable del resto. Sin duda, la más reseñable de esas particularidades es la estridencia y el volumen de la música, ya que por todos es sabido que el Rock & Roll es el estilo agresivo y ruidoso por excelencia dentro del subconsciente popular. Y para conseguir ese "ruido" o agresividad, es necesaria la utilización de unos instrumentos específicos. Desde un principio, durante la década de los 50, se ha establecido la base de estos instrumentos de la siguiente manera: Guitarra eléctrica, bajo eléctrico (Substituto del contrabajo por las necesidades de volumen requeridas) y batería, introduciendo esporádica y paulatinamente otro tipo de instrumentos como las primeras generaciones de teclados o sintetizadores (Organo Hammond, Mellotron...) así como, muy de vez en cuando, sección de vientos. Y, por supuesto, dando por sentada la necesidad absoluta de hacer pasar la voz por un proceso de amplificación.
Hasta aquí todo claro. Han pasado muchos años desde la década de los 50, el Rock & Roll ya no es patrimonio de un puñado de músicos visionarios estadounidenses creadores de una nueva forma de entender el ritmo y la melodía y los niñatos que jugaban a ser malos al son de sus canciones, y hoy encontramos una cantidad de subgéneros inimaginable en aquellos comienzos ya lejanos, esparcidos a lo largo y ancho del planeta, desde Singapur hasta Finlandia, desde Méjico hasta Grecia. Y del mismo modo que en un comienzo surgió la particularidad en los instrumentos destinados a la ejecución de la música, hoy en día cada género precisa de unos utensilios idénticos a los de antaño en concepto, pero específicos en lo referente a prestaciones, debido esto a la suma de las sutilezas (O falta de...) de cada subgénero y el avance de la tecnología aplicada a la construcción de dichos instrumentos.
.............
... se supone.
.............
Digo que se supone, porque hoy en día existe una, digamos, delimitación absolutamente cuadriculada acerca del equipo que un instrumentista debe utilizar para hacer SU música, y es evidente que esta delimitación viene dada por las modas, así de claro, no sabría explicar si las campañas de marketing correspondientes proceden de los propios fabricantes, cosa que dudo, de los medios de comunicación (podéis llamarme paranóico) o, simplemente, de las tendencias "culturales" hacia las que se orienta la sociedad en un determinado momento y que se aplican a los subgéneros musicales que puedan aparecer en ese concreto lapso de tiempo. El poblema viene cuando nos damos cuenta de una cosita que parece muy evidente, pero de la que en ocasiones nos olvidamos; cada instrumentista reproduce su música a su modo, totalmente personal, ya que el objetivo último de la música como modo de expresión es transmitir una serie de sentimientos a una audiencia, y como todos sabemos, los sentimientos, al igual que su forma de expresarlos e interpretarlos, son subjetivos.
Muy bien, ya conocemos la teoría de la situación, comencemos con los ejemplos prácticos de muchos sinsentidos que se producen en un elevadísimo porcentaje de los ejecutantes, tomando como referente principalmente, y como es costumbre y además debido al mayor conocimiento del aparatito en cuestión, la batería:
Durante años se utilizó en la construcción de cascos para batería la madera del Arce. La principal razón para ello es que, de las maderas nobles disponibles en Norteamérica, cuna del instrumento, era la que ofrecía un mejor sonido, ideal para los géneros musicales practicados en la época, a saber, Swing, BeBop, Jazz primigenio... la situación siguió estacionaria a este respecto pese a la investigación realizada por las compañías fabricantes en distintos tipos de madera, como el Abedul o la Caoba. Pero tuvo que llegar un iluminado, a la vez que inigualable músico y baterista, Steve Gadd (En aquella época, los 70, militaba en la banda de Chick Corea) para alterar la tendencia. El señor Gadd, en vista que la situación, los gustos de los oyentes y las características de los espacios donde se realizaba la interpretación habían cambiado, decidió que el instrumento también debía cambiar. Comenzó a utilizar baterías de abedul y parches de doble capa, definiendo, desconozco si voluntariamente, el sonido de batería que hasta nuestros días todo el mundo considera más cercano a la perfección. Evidentemente, en esa época, la tecnología de construcción de cascos no era tan avanzada como la actual, y para sonidos más potentes era necesaria la utilización de tambores más grandes, si bien el abedul se presentaba como opción perfecta en lo correspondiente a elección de la madera. Esta tendencia continuó hasta la década de los 90, cuando la sociedad sufrió una fiebre "revival" de la que la música y el Rock no iban a escapar, y retornaron los Kits minimalistas en madera de arce con tambores descomunales, tendencia que se mantiene hasta nuestros días, a pesar de que la caoba o la bubinga (Y por supuesto el abedul) son maderas mucho más adecuadar para estilos "cañeros" y que la tecnología actual hace que los toms o bombos de medidas gigantescas hayan quedado totalmente obsoletos. Pero es la moda...
Digo que es la moda, y la moda, al igual que los instrumentos, adopta sus correspondientes particularidades dependiendo del subgenero Rockero del que se esté hablando, aplicandose a los propios instrumentos. Es por ello que un guitarrista de Speed Metal se ve inconscientemente obligado a utilizar en algún momento una guitarra con algún tipo de pico, ángulo o pincho cuando un mazacote de caoba como una Gibson Les Paul o una Dean Cadillac se ajustarían mucho mejor a su estilo, para poder equalizar un sonido con preponderancia de frecuencias medias que empaste bien con el bajo sin perder el peso y el cuerpo en su sonido debido al pitch inherentemente grave del cuerpo de la guitarra. O un baterista de Stoner Rock debe, por imperativo divino, aspirar a tener un kit vintage de arce de los ´60 con las medidas de Bonham, cuando una batería moderna como una Pearl Masters Mahogany (Caoba) o una Sonor Designer Bubinga le iban a dar ese sonido grave que necesita y utilizando unas medidas más reducidas, y por lo tanto mucho más funcionales. O un bajista de Nu Metal, que buscando un sonido más Funky se hará indefectiblemente con un Warwick cuando un Jazz Bass o un Precissión le pueden ofrecer un sonido mucho más "Larry Graham" (Si buscas funky en un diccionario es probable que te aparezca una foto de este señor) además de un brillo adicional mucho menos redondo que hará que su presencia y la vidilla de los temas aumente en relación a las afinaciones graves comunes en el estilo.
Pero es como todo, el verdadero problema actualmente es que estamos en un mundillo de macarras de postal y culturetillas con gafas de pasta, y lo peor, en el que nadie escucha, y no me refiero al recurso poético, lo que vengo a decir es que estamos en una situación donde el músico medio es un tipo con orejeras de burro que no escucha ni el sonido de los instrumentos que le rodea ni el que tiene como sonido ideal en su propio cerebro, y se deja llevar por las modas imperantes, causando no solo un retroceso en su propia creatividad y expresividad, sino por extensión comunitaria, en la propia sociedad musical. Es más, como víctima colateral incluso podríamos mencionar a los fabricantes de instrumentos, que en algún momento dejarán de investigar en mejoras tecnológicas, lo que redundará en un perjuicio para la propia música. Una cosa hay que tener clara, no hay que tener miedo a los avances tecnológicos siempre que sean considerados como un medio y no como un fin.
Para concluir, si un instrumentista, inconscientemente, ni siquiera tiene libertad para escoger su propio instrumento y su propia imagen, difícilmente dispondrá de esa libertad para crear una manera de transmitir sus sentimientos e ideas en forma de música.
En fin, la peña está coartada y según parece, no hay manera de arreglar esto.
ESTE POST VA A SER UNA BRASA DE LAS IMPORTANTES, pensad en una etapa Toledo - Valladolid de la Vuelta Ciclista a España o en un documental sobre guepardos cazando gacelas de Thompson. Pues eso, el que avisa...
Hay algo que he dejado claro en numerosas ocasiones y, aunque parezca una perogrullada, es necesario recordarlo de vez en cuando: El Rock & Roll, pese a lo que mucha gente pretenda hacernos creer, es Música. Una vez dicho esto, y obviando el hecho que la música es ejecutada por músicos utilizando para ello instrumentos musicales, he de recordar que como género musical en si, el Rock & Roll goza de una serie de peculiaridades que lo convierten, como acabo de decir, en un género particular y diferenciable del resto. Sin duda, la más reseñable de esas particularidades es la estridencia y el volumen de la música, ya que por todos es sabido que el Rock & Roll es el estilo agresivo y ruidoso por excelencia dentro del subconsciente popular. Y para conseguir ese "ruido" o agresividad, es necesaria la utilización de unos instrumentos específicos. Desde un principio, durante la década de los 50, se ha establecido la base de estos instrumentos de la siguiente manera: Guitarra eléctrica, bajo eléctrico (Substituto del contrabajo por las necesidades de volumen requeridas) y batería, introduciendo esporádica y paulatinamente otro tipo de instrumentos como las primeras generaciones de teclados o sintetizadores (Organo Hammond, Mellotron...) así como, muy de vez en cuando, sección de vientos. Y, por supuesto, dando por sentada la necesidad absoluta de hacer pasar la voz por un proceso de amplificación.
Hasta aquí todo claro. Han pasado muchos años desde la década de los 50, el Rock & Roll ya no es patrimonio de un puñado de músicos visionarios estadounidenses creadores de una nueva forma de entender el ritmo y la melodía y los niñatos que jugaban a ser malos al son de sus canciones, y hoy encontramos una cantidad de subgéneros inimaginable en aquellos comienzos ya lejanos, esparcidos a lo largo y ancho del planeta, desde Singapur hasta Finlandia, desde Méjico hasta Grecia. Y del mismo modo que en un comienzo surgió la particularidad en los instrumentos destinados a la ejecución de la música, hoy en día cada género precisa de unos utensilios idénticos a los de antaño en concepto, pero específicos en lo referente a prestaciones, debido esto a la suma de las sutilezas (O falta de...) de cada subgénero y el avance de la tecnología aplicada a la construcción de dichos instrumentos.
.............
... se supone.
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Digo que se supone, porque hoy en día existe una, digamos, delimitación absolutamente cuadriculada acerca del equipo que un instrumentista debe utilizar para hacer SU música, y es evidente que esta delimitación viene dada por las modas, así de claro, no sabría explicar si las campañas de marketing correspondientes proceden de los propios fabricantes, cosa que dudo, de los medios de comunicación (podéis llamarme paranóico) o, simplemente, de las tendencias "culturales" hacia las que se orienta la sociedad en un determinado momento y que se aplican a los subgéneros musicales que puedan aparecer en ese concreto lapso de tiempo. El poblema viene cuando nos damos cuenta de una cosita que parece muy evidente, pero de la que en ocasiones nos olvidamos; cada instrumentista reproduce su música a su modo, totalmente personal, ya que el objetivo último de la música como modo de expresión es transmitir una serie de sentimientos a una audiencia, y como todos sabemos, los sentimientos, al igual que su forma de expresarlos e interpretarlos, son subjetivos.
Muy bien, ya conocemos la teoría de la situación, comencemos con los ejemplos prácticos de muchos sinsentidos que se producen en un elevadísimo porcentaje de los ejecutantes, tomando como referente principalmente, y como es costumbre y además debido al mayor conocimiento del aparatito en cuestión, la batería:
Durante años se utilizó en la construcción de cascos para batería la madera del Arce. La principal razón para ello es que, de las maderas nobles disponibles en Norteamérica, cuna del instrumento, era la que ofrecía un mejor sonido, ideal para los géneros musicales practicados en la época, a saber, Swing, BeBop, Jazz primigenio... la situación siguió estacionaria a este respecto pese a la investigación realizada por las compañías fabricantes en distintos tipos de madera, como el Abedul o la Caoba. Pero tuvo que llegar un iluminado, a la vez que inigualable músico y baterista, Steve Gadd (En aquella época, los 70, militaba en la banda de Chick Corea) para alterar la tendencia. El señor Gadd, en vista que la situación, los gustos de los oyentes y las características de los espacios donde se realizaba la interpretación habían cambiado, decidió que el instrumento también debía cambiar. Comenzó a utilizar baterías de abedul y parches de doble capa, definiendo, desconozco si voluntariamente, el sonido de batería que hasta nuestros días todo el mundo considera más cercano a la perfección. Evidentemente, en esa época, la tecnología de construcción de cascos no era tan avanzada como la actual, y para sonidos más potentes era necesaria la utilización de tambores más grandes, si bien el abedul se presentaba como opción perfecta en lo correspondiente a elección de la madera. Esta tendencia continuó hasta la década de los 90, cuando la sociedad sufrió una fiebre "revival" de la que la música y el Rock no iban a escapar, y retornaron los Kits minimalistas en madera de arce con tambores descomunales, tendencia que se mantiene hasta nuestros días, a pesar de que la caoba o la bubinga (Y por supuesto el abedul) son maderas mucho más adecuadar para estilos "cañeros" y que la tecnología actual hace que los toms o bombos de medidas gigantescas hayan quedado totalmente obsoletos. Pero es la moda...
Digo que es la moda, y la moda, al igual que los instrumentos, adopta sus correspondientes particularidades dependiendo del subgenero Rockero del que se esté hablando, aplicandose a los propios instrumentos. Es por ello que un guitarrista de Speed Metal se ve inconscientemente obligado a utilizar en algún momento una guitarra con algún tipo de pico, ángulo o pincho cuando un mazacote de caoba como una Gibson Les Paul o una Dean Cadillac se ajustarían mucho mejor a su estilo, para poder equalizar un sonido con preponderancia de frecuencias medias que empaste bien con el bajo sin perder el peso y el cuerpo en su sonido debido al pitch inherentemente grave del cuerpo de la guitarra. O un baterista de Stoner Rock debe, por imperativo divino, aspirar a tener un kit vintage de arce de los ´60 con las medidas de Bonham, cuando una batería moderna como una Pearl Masters Mahogany (Caoba) o una Sonor Designer Bubinga le iban a dar ese sonido grave que necesita y utilizando unas medidas más reducidas, y por lo tanto mucho más funcionales. O un bajista de Nu Metal, que buscando un sonido más Funky se hará indefectiblemente con un Warwick cuando un Jazz Bass o un Precissión le pueden ofrecer un sonido mucho más "Larry Graham" (Si buscas funky en un diccionario es probable que te aparezca una foto de este señor) además de un brillo adicional mucho menos redondo que hará que su presencia y la vidilla de los temas aumente en relación a las afinaciones graves comunes en el estilo.
Pero es como todo, el verdadero problema actualmente es que estamos en un mundillo de macarras de postal y culturetillas con gafas de pasta, y lo peor, en el que nadie escucha, y no me refiero al recurso poético, lo que vengo a decir es que estamos en una situación donde el músico medio es un tipo con orejeras de burro que no escucha ni el sonido de los instrumentos que le rodea ni el que tiene como sonido ideal en su propio cerebro, y se deja llevar por las modas imperantes, causando no solo un retroceso en su propia creatividad y expresividad, sino por extensión comunitaria, en la propia sociedad musical. Es más, como víctima colateral incluso podríamos mencionar a los fabricantes de instrumentos, que en algún momento dejarán de investigar en mejoras tecnológicas, lo que redundará en un perjuicio para la propia música. Una cosa hay que tener clara, no hay que tener miedo a los avances tecnológicos siempre que sean considerados como un medio y no como un fin.
Para concluir, si un instrumentista, inconscientemente, ni siquiera tiene libertad para escoger su propio instrumento y su propia imagen, difícilmente dispondrá de esa libertad para crear una manera de transmitir sus sentimientos e ideas en forma de música.
En fin, la peña está coartada y según parece, no hay manera de arreglar esto.
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